La postura de la Estrella.


La mujer tumbada sobre la espalda abre de forma amplia las piernas, el hombre posiciona una pierna entre las de la mujer y la penetra de costado, tomando apoyo sobre su brazo opuesto. Puede aumentar la estimulación frotando su muslo contra el clítoris.


Los más

  • La penetración por el costado proporciona sensaciones diferentes para la mujer como para el hombre.
  • La vulva y el clítoris están bien estimulados por los roces del muslo del hombre.
  • La pareja tiene cada uno una mano libre para acariciarse y abrazarse.

Los menos

  • Movimientos de la pelvis limitados.

50 cosas que a las mujeres no les gusta que les hagan en la cama

Bueno aquí esta la postura femenina:

Saltarte los prolegómenos: ir directo al grano puede incomodar.

Besarla con brusquedad y sin sensibilidad: la pasión está bien, pero con calma.

Ser demasiado bruto al tocar las zonas erógenas: el clítoris es mucho más complejo que el pene. Mira esto Zonas
erógenas

Obviar las caricias: el segundo mayor órgano sexual de la mujer, sólo por detrás de la mente, es su piel.

Engancharse a sus pezones como un bebé: es divertido, pero antes hay que allanar el camino jugando con la areola y el resto del seno.

Morderle el lóbulo de la oreja: crees que es sexy, pero puede que ella no piense lo mismo. Duele.

El típico chupetón en el cuello: no recomendado para mayores de 16 años.
Hacerlo sin afeitarte: quizá te sientas atractivo, pero pinchas.

No lavarte antes del sexo: no hay que ser extremista, pero la higiene es fundamental.

Olvidar que su cuerpo espera ser tocado: que no falten las caricias. Saldrás ganando.

Intentar meter tus dedos bajo su ropa interior antes de que esté preparada: no seas tan ansioso, es muy incómodo para ella.

Tirar el condón al suelo: qué poco glamour. Su sitio es un clínex y luego la basura.

El clítoris como primera opción: no es bueno despreciar los alrededores.

Parar justo cuando ella no quiere que pares: lo estás haciendo bien. ¡Está disfrutando!.

Ser torpe al desnudarla: concéntrate, quítate de la cabeza arrancar nada y no dejes de besarla. Por dicha publique como quitar un
BRA

Quitarte la ropa de forma ridícula: recuerda que delante de tí hay otra persona. De lo cómico a lo patético hay una línea muy fina.

Esperar que se depile para ti: aunque te guste mucho, es cosa suya... y luego pica mucho.

Meterle un dedo en la vagina antes de que esté preparada: de impaciente profesional. Espera el momento correcto.
Lanzarse sin preguntar: no es cuestión de despreciar la sorpresa, pero hay que saber leer sus ojos.

Intentar reiteradamente y sin éxito penetrarla en la oscuridad: ella puede ayudarte, no seas vergonzoso. El sexo es de 2 ¡!

Esperar que ella quiera hacer 'el perrito': darte la espalda mientras hacéis el amor puede hacerla sentir como un objeto sexual.

Empujar demasiado fuerte: empieza con suavidad y la compenetración entre los dos dirá cómo seguís.

Eyacular demasiado pronto: ella debe terminar primero. Aún así, no hay muchos hombres que puedan durar lo suficiente para satisfacer a una mujer que disfruta de sus estímulos vaginales y del punto G.

Eyacular o perder la erección al ponerse el preservativo: El primero es raro. El segundo, cuestión de práctica. Háganlo juntos.

No hacerle caso después: pregúntale si le ha gustado.

No darle sexo oral cuando lo pide: no seas vago, es muy placentero para ella.

Si no te gusta el olor o el sabor podéis ducharos juntos antes.

Intentar coaccionarla para que te haga sexo oral: es muy desagradable. Respétala.

Intentar forzar su cabeza mientras lo hace: no te pases. Como mucho, sujeta su pelo.

Sujetar su cabeza tampoco vale: no es tan bestia como el anterior, pero puedes agobiarla.

Eyacular en su boca sin preguntar: tu semen no es un manjar.

Pensar que el porno es verdad: la realidad es muy distinta. Vean esto de los
mitos

Poner una película porno sin preguntar: muchas cintas dan una imagen sumisa de la mujer.

Pedir perdón por el tamaño de tu pene: ellas valoran más la sensibilidad a la hora de disfrutar.

Responder honestamente cuando te pregunta cómo era tu última amante: ella tiene que ser la mejor. Siempre.

Preguntarle si quiere hacer un trío con otra chica: creerá que necesitas más. Que lo proponga ella.
Dejar que ella haga todo el trabajo: pon de tu parte y muévete un poco.

Intentar penetrar por detrás 'sin querer': el sexo anal llevo su tiempo y hay que hablarlo mucho. Tus excusas no servirán; el 'no me he dado cuenta' no se lo creería nadie.

Fotografiar o filmar vuestras relaciones: es peligroso porque das cierto poder a la persona que tiene las imágenes. Hay que estar muy seguros.

Caer en la rutina sexual: échale imaginación.

Perder el romance: el amor tiene que estar ahí.

Darle cachetes en el trasero sin saber si quiere: puedes acabar con una patada en tus partes.

Intentar copiar: hacerlo tal y como lo hacen en algún libro o película es poco original y no suele salir bien.

Jugar con su ano antes de que esté suficientemente excitada: mientras estimulas su clítoris y tienes un dedo en su vagina puedes pensar que a lo mejor le gusta que le toques ahí, pero puedes cortarle el rollo.

Gritarle al oído mientras eyaculas: prueba otro método y no des la nota.

Decir guarradas si no sabes si le gusta: un poco de lenguaje picante puede ayudar, pero consentido.

Tumbarte sobre ella: no la aplastes.

Eyacular sobre ella sin pedir permiso: es muy excitante, pero es mejor preguntar primero.

Eyacular sin control: si quieres ser un buen amante tienes que hacer un esfuerzo.

No abrazarla después del sexo: haz que se sienta especial, acaríciala y bésale, no olvides decirle algo tierno.

No limpiar después del sexo: todo lo que haya quedado sucio o revuelto debe volver a su estado de origen.


tomado de aqui

50 cosas que a los hombres no les gusta que les hagan en la cama

Encontré esto por la Internet y me pareció importante así que se los traigo, son 50 cosas que a los hombres no les gusta que les hagan en el acto coital y en lo personal comparto casi todas. Luego me pongo a buscar lo que no le gusta a las mujeres de los hombres. Es importante si algo de esto nos molesta hacérselo saber a nuestra pareja para ir corrigiendo los errores o faltas con el fin de mejorar nuestras relaciones.

Hacerse de rogar: el sexo “no es un favor” para nadie.

Tumbarse y esperar que el hombre lo haga todo: algunos lo llaman “ponerse en modo pasivo” o “síndrome del examinador de autoescuela”. Esto es cosa de dos.

La falta de iniciativa: es lo que más les molesta.

Hacerse una coleta ante de practicarle sexo oral: puedes cortarle el rollo.

Hacer daño con los dientes durante una felación: quizá no quiera volver a practicarlo.

No utilizar las manos durante la felación: le gusta sentir que juegas con ’su cosita’.

Planificar cuándo y cómo hacerlo: darle fecha y hora le agobia. Déjate llevar y que surja el momento. No hay que tenerlo todo bajo control.

Decirle que apague la luz: hacerlo con la luz encendida no es pornográfico, además las vergüenzas se tienen que quedar a un lado.

Fingir los orgasmos: las exageraciones se notan o vieron este
post mío hehe
Meterle el dedo en el ano mientras eyacula: ¡Ni se te ocurra hacerlo sin preguntar! Seguramente no sepa interpretarlo, para algunos es terreno vedado.

Poner pegas con el sexo oral: él nunca lo haría.

No innovar: si no te abres a probar cosas nuevas se acabará cansando.

Los complejos: el “me siento fea” no les deja concentrarse. Si se acuesta contigo es porque le gustas.

Hacer comentarios que no vienen a cuento durante el coito: estar atenta a otras cosas como echar el pestillo de la puerta “denota falta de interés”.

El pudor: él no sabe lo que es eso. Suéltate un poco más.

Pensar que ciertas cosas sólo las hacen las prostitutas: no te reprimas. Si te apetece, todo vale.

Querer que te abrace demasiado: con un poco de cariño postcoital es suficiente.
Negarse, por decreto, a practicar el sexo anal: están hartos de que sea un mito y se les considere “enfermos” por proponerlo (tema delicado pero se tiene que hablar).

Calentarle para, al final, no hacer nada: si no te apetece es mejor que no empieces. No le dejes con la miel en los labios.

Preguntar si ‘está dentro’: sin comentarios. Su autoestima dejará de existir.

Agarrarle con fuerza la cabeza mientras te hace sexo oral: a ti tampoco te gusta. Le ahogas.

No tocarle: a él también le gustan las caricias.

Coger su pene con demasiada energía: no es una zambomba.

El ‘hoy me duele la cabeza’: un clásico. Cambia de excusa.

‘Jugar’ con sus testículos sin delicadeza: no son de goma.

Quedarse dormida antes o durante el acto: la primera puede molestarle, pero con la segunda se va de casa.

No hacer “un esfuerzo” si terminas antes: tú lo tienes más fácil que él.

Ponerse a recoger todo nada más acabar: podéis hacerlo después.

Poner una toalla en el sofá para no manchar: si lo haces se sentirá cohibido.

No meterle mano: le gusta ver tu cara más atrevida. Lánzate.

No decirle cosas bonitas: dicen que “los piropos no se inventaron sólo para las mujeres” y que ellos también tienen “su corazoncito”.

Creer y decir que todos los hombres son iguales: evita las generalizaciones. No le puedes decir a tu pareja que es como los demás.

Pensar que siempre tiene ganas: él no es una máquina sexual. A veces no le apetece.

No quitarse los calcetines: vale que el invierno es frío, pero es poco sexy.

Los ‘pedos’ vaginales: eso es inevitable, cambien de posición.

Castigar sin sexo: no lo utilices como arma arrojadiza o moneda de cambio en la pareja.

Comparar el tamaño de su pene con el de tus antiguas parejas: no lo hagas, aunque te lo pregunte.

No estar depilada: no quiere que te rasures para él, pero sí la marca del bikini como mínimo.

Irse un momento a hacer pis en mitad del acto: esto es como cuando te vas de viaje, hay que hacerlo antes.

Quitarse el maquillaje “durante un buen rato” antes de hacerlo: conseguirás que pierda el interés o que se duerma.

Tener cosquillas por todas partes: al principio tiene gracia, pero luego desespera.

No usar lencería nueva: sobretodo si te la regala él. Un conjunto explosivo le dejará sin palabras. Olvídate de las bragas de dibujos animados.

No ponerle nunca el preservativo: ya se siente perjudicado respecto a ti por tener que ponérselo. Que no se sienta sólo en eso.

No comprar preservativos: él se los pone, pero os sirven a los dos.

Dar por supuesto que los pezones del hombre no sirven para nada: que no llamen la atención no quiere decir que sean de adorno.

No dejarle que te mire: él se excita viendo cómo disfrutas.

No decir lo que te gusta en la cama: pídele lo que te apetezca, no seas vergonzosa. Pónselo más fácil y saldrás ganando.

Poner mala cara o quedarse en silencio cuando eyacula demasiado rápido: peor se siente él. Ten paciencia, la emoción a veces juega malas pasadas.

Querer hablar por hablar después: si no es importante, déjalo.

Preguntarle qué ha sentido: ya lo sabes

Café helado


Ingredientes:

3 tazas de café espresso
3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar (cocoa)

½ cucharadita de café en polvo
2 tazas de helado de vainilla

1 cucharada de cáscara de naranja rallada Preparación:

Disuelve la cocoa en polvo con el café caliente. Agrega la canela y la cáscara de naranja rallada y ponla a enfriar en el refrigerador.

Luego se coloca la mezcla de café junto al helado en la licuadora hasta que este muy cremosa y por ultimo se sirve en tazas de café o en vasos altos no se les olvide ponerle cocoa esparcida enzima.

foto tomada de www.roytawan.com/

Sexy Avenue

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