¿Qué es el himen?
Es una delgada membrana localizada en la apertura de la vagina, en la pubertad se le puede apreciar semiperforada para dar cabida al flujo menstrual, su nombre es tan primitivo como las tradiciones arcaicas que la rodean; proviene del dios griego del matrimonio y a lo largo de la historia ha sido una “prueba” sobre la virginidad de la mujer, la cual dicha “prueba” hoy en día es sumamente cuestionable en las más altas esferas medicas.
Tipos de Himen:

¿Un himen intacto es prueba de virginidad?
El espesor y elasticidad varían mucho de mujer a mujer, a mi criterio hay un himen por cada mujer, algunas mujeres sangran en el momento donde se rompe el himen pero las ultimas encuestas revelan que aproximadamente solo el 50% sangra, el sangrado puede ser por varios motivos entre los cuales destacan; el himen es muy grueso lo que produce una dificultad en la primera penetración o poca delicadeza del hombre (la inexperiencia, ansiedad o machismo), también existe el conocido popularmente himen complaciente el cual posee una gran elasticidad la cual no dificulta en absoluto la penetración por lo tanto no hay sangrado, hoy en día queda descartado que la presencia del himen sea una prueba sobre la virginidad de la mujer además de recordar que tener relaciones sexuales no significa tener penetración.
¿Se puede romper el himen sin tener penetración?
Al ser una membrana delgada es propensa a sufrir desgarros o la pérdida total de ella, las mujeres que practican deportes; gimnasia, artes marciales, equino, salto etc. tienen 60% o más posibilidades de perder el himen sin la penetración, así como las mujeres que realizan danza, ballet y otras artes, lo que demuestra una vez más que la presencia de esta membrana no es una prueba de la virginidad de la mujer.
Conclusión
El himen a criterio personal solo ha servido a las causas y argumentos machistas para castrar la sexualidad de la mujer, cohibirla y hacerla vivir bajo el miedo de preservar su virginidad hasta el momento del matrimonio, lo cual no es igual para los dos géneros ya que los hombres no tienen que probar su virginidad para demostrar su “pureza”.




2 opinaron.:
Me encanta tu blog compañero...
Y obvio estoy d acuerdo, la conservacion del himen ligado a la virginidad es un obstaculo más para el disfrut libre y pleno de la sexualidad femenina, inculcado y justificado fuertemente desde la religion... algo q no apruebo en lo mas minimo.
Para agregar algo a las razones q pusiste en la perdida dl himen, está el uso de tampax (claro en algunas mujeres).
Y bueno me parec q los temas tan muy interesantes, sigue asi, SALUDOS!!
Gracias por escribir cosas como esta, las cuales devuelven a las mujeres nuestro caracter de seres humanos y no de mercancía intercambiable.
En verdad llegué a abrir esta página porque tengo problemas con mi pareja a este respecto.
Yo dejé de ser virgen muy jóven y, dicho sea de paso, creo que tuve un himen complaciente, puesto que no sentí ni dolor y tampoco sangré. De eso ya ha pasado mucho tiempo y algunas parejas también, cosa de la que no me avergüenzo, pero mi actual pareja me reprocha que no haya sido virgen cuando nos conocimos. A veces lo hace de formas muy abiertas y otras veces muy solapadas. Esto me hiere y yo para defenderme saco a relucir mi anterior y placentera vida sexual pasada, con lo que el se molesta más tachándome de zorra, por decirlo en buenos términos. Lo peor es que me compara con sus "vírgenes" anteriores, y con eso me mata. Sé que esto se oye del siglo pasado, y de hecho, para mí lo es, pero no logro evitar sentirme mal cuando en una conversación sin importancia, por ejemplo, yo digo que una buena alternativa para evitar el sida es la monogamia o el uso del condón, y él salta como un resorte para responderme que él no ha tenido ese problema nunca porque sólo se ha acostado con vírgenes y que yo soy la excepción a esa "sagrada regla". Yo me rio para disimular y le digo que es un ingenuo, porque su antigua pareja tenía casi trienta años y según él: ella era vírgen porque le costó mucho llevársela a la cama y tras dos meses de intentarlo, lo logró y el resultado fue un gran charco de sangre en la sábana. Casi es una "santa" por aquello y yo no sé que hacer porque, si no sangré cuando en verdad era virgen menos podría sangrar ahora para beneplácito del hombre que duerme a mi lado. ¡Qué estupidez! lo que de verdad quisiera es poder fingir alguna vez que soy virgen para reirme del tonto que se tragó el cuento, porque honestamente me parece muy difícil cambiar del todo la forma cavernícola en que todavía piensan la mayoría de los hombres.
Nuevamente gracias, ya me siento mejor.
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